viernes, 31 de julio de 2015

TRAUMATISMO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES



Cuando el diente comienza a erupcionar, la formación de la raíz es incompleta y por lo tanto, su desarrollo apical. Como la erupción de los dientes permanentes comienza hacia los 6 años y dura hasta los 12, y la raíz continúa su desarrollo por un periodo de entre un año y medio a dos años y medio, después de su erupción, las lesiones y la traumatología dentaria de la boca de pacientes entre los 6 y los 14 años tienen el potencial de interrumpir, alterar o detener el desarrollo radicular.
Estudios de Andreasen, confirman que las lesiones de los dientes ocurren con una mayor frecuencia entre los 7 y los 15 años de edad. Esto, como bien dice Backland, tiene un doble significado, favorable y desfavorable.
El favorable es que las pulpas de los niños son mayores que las del adulto y por lo tanto, tienen un mejor aporte sanguíneo y por lo tanto un mayor potencial de reparación.
El desfavorable es que las raíces inmaduras de los dientes con pulpas lesionadas pueden detener su crecimiento y terminar con unas paredes finas y débiles.
Por tanto, cuando los niños sufren una lesión dental, todo nuestro esfuerzo y conocimientos deben ir encaminados a mantener el diente y preservar en el caso de que fuera posible, la vitalidad de la pulpa. Y aunque las lesiones traumáticas de los dientes ocurren a cualquier edad, el objetivo de este artículo debe ser el describir y tratar las lesiones en dientes permanentes jóvenes.

Etiología e incidencia

Las lesiones dentarias ocurren, con una mayor frecuencia, jugando, por caídas; haciendo deporte y por accidentes de circulación. La prevalencia de edad se establece en niños de entre unos 8 y 12 años, y en infantes cuando estos están comenzando a aprender a andar y por consiguiente dan sus primeros pasos.
Incisivos centrales maxilares y laterales son los más castigados y en menor grado los incisivos mandibulares.
Por desgracia, cada día se pueden apreciar más lesiones dentarias en niños que sufren maltratos por sus padres, que emplean la fuerza de los golpes para que las pobres criaturas obedezcan sin rechistar.

Examen clínico

Los pacientes que han sufrido una lesión dental traumática, deberían de examinarse tan pronto como les sea posible.
En la anamnesis es importante conocer cuándo, cómo y dónde ha ocurrido este accidente y cuál es el tratamiento previo que se ha recibido, en el caso de que lo hubiera.
Dolor al juntar los dientes y hemorragia, movilidad e interferencia oclusal por el desplazamiento de un diente, estos son algunos de los síntomas que se dan con más frecuencia y nos relata el paciente cuando existe una luxación con extrusión, aunque pueden haberse afectado varios dientes por fractura de la maxila o la mandíbula.
A la vez que escuchamos al paciente, observamos si existe alguna complicación neurológica u otra de tipo médico:
  • Comenzamos a explorar las posibles lesiones extraorales.
  • Si hay o no desviación del contorno normal del hueso.
  • Si al abrir o cerrar la boca desvía la mandíbula o sentimos alguna anormalidad mientras palpamos la articulación temporomandibular.
  • Sensibilidad a la palpación: inflamación o hematomas faciales, en cuello o labios.
  • Si ha habido una fractura coronaria y lesión de los tejidos blandos adyacentes, deberemos examinar las heridas, visual y radiográficamente, por la posible presencia de fragmentos dentarios, sobre todo en los labios.
  • Finalmente, deberemos examinar los tejidos blandos intraorales: labios, lengua, mejillas, paladar y suelo de la boca. De forma posterior a este examen, realizaremos un examen de los dientes y de las estructuras de soporte, con el que comprobaremos el estado de la misma.
En el caso de sufrir cualquier tipo de traumatología dentaria, no dude en acudir a su dentista de confianza siempre con la mayor celeridad que le sea posible, y es que en estos casos unas horas de diferencia pueden suponer la diferencia entre poder salvar o perder una pieza dentaria, con el consiguiente tratamiento necesario para realizar un implante, trámite mucho más delicado y costoso.

lunes, 13 de julio de 2015

Como sobrevivir a unas vacasiones sin caries.



Y es que en vacaciones se suele flexibilizar la dieta, la rutina de dormir, los horarios de comida...y por supuesto...EL CEPILLADO, verdad?

Así que es muy común que como nuestro peque se quedo despierto hasta tarde, pues se quede dormido frente a la tele...o como no tiene que irse corriendo al colegio, el cepillado de la mañana se prolongue hasta después del medio día!!! Todo esto puede pasar cuando nuestra rutina se flexibiliza en vacaciones.

Por eso les traigo algunos consejos para sobrevivir SIN CARIES estas vacaciones:

1. Después de la cena vayan todos a cepillarse, no importa si después del cepillado tu peque coma alguna otra cosa...y aunque lo ideal es acostarse con los dientes limpios, mi teoría es: mejor medio cepillado que no cepillado en lo absoluto.

2. Son fechas de muchas reuniones sociales...y los dulces son parte de ellas, así que mientras estén en casa coman lo más sano posible...así cuando estén en fiestas no tengas que preocuparte demasiado.

3. Coloquen un calendario en el baño y vayan tachando diariamente los días que se cepillaron en la noche, esto les dará una idea de como va la cosa.

4. Las aplicaciones tópicas de flúor son una herramienta muy importante...así que llama a tu odontologo y pide una cita de tipo "preventiva" para dejar a tu peque listo para sobrevivir a #UnasVacacionesSinCaries

lunes, 22 de junio de 2015

Cuándo y cómo se caen los dientes de leche




Muchos niños se emocionan cuando sienten que uno de sus dientitos se mueve. También se alegran al saber que pronto los visitará el "ratoncito de los dientes" o el "ratoncito Pérez". Sin embargo, otros pequeños le temen al dolor. Si tu niño está angustiado, puedes tranquilizarlo asegurándole que probablemente no sufrirá dolor.

El primero en salir es el primero en caerse
Los 20 dientes de leche de un niño, típicamente empiezan a brotar entre los 4 y 7 meses de edad. Para los 3 años, casi todos los niños tienen bien instalados todos sus dientes de leche, los cuales suelen caerse en el mismo orden en que salieron.

Esto significa que los dientes del medio de la mandíbula inferior son normalmente los primeros en caerse, alrededor de los 5 años. Los dos superiores centrales serán los siguientes. Hay niños que pierden sus primeros dientitos a los 4 años, mientras que otros no los pierden hasta los 7.

Es posible que a algunos niños se les empiecen a caer los dientes de leche muy temprano, antes de que los permanentes estén listo para salir. Esto puede suceder debido a un accidente o a una enfermedad dental. Cuando esto sucede, es común que el dentista coloque una prótesis de plástico (hecha a la medida) en el espacio donde estaba el diente temporal, mientras que sale el definitivo. Esto evitará problemas futuros de espaciamiento entre los dientes.

Si a tu niño se le empiezan a caer los dientes temporales antes de los 4 añitos, es recomendable que consultes con un dentista para asegurarte que no se debe a una enfermedad.

También puede ser que un niño de 7 años tenga todavía los dientes de leche. Aunque lo más probable es que no tenga ningún problema, es aconsejable llevarlo al dentista para que le haga algunos estudios.

Adiós a los dientes de leche
Anima a tu niño a que mueva suavemente el diente que está flojito. Algunos dientes que están a punto de caerse, se pueden torcer para que se caigan por completo, ya que en la mayoría de los casos, la raíz está desintegrada.

Recuérdale a tu hijito, sin embargo, que no debe arrancar un diente que no esté listo para caerse, ya que la raíz quedará más propensa a una infección. Cuando los dientes de leche que están flojos tardan en caerse, algunas veces es necesario llevar al niño al dentista. Esto sin embargo, no es muy común.

La pérdida de los dientes de leche es raramente tan dolorosa como la dentición. Si tu hijito se queja de un dolor en el fondo de su boca, es posible que le estén brotando los molares.

Puedes aliviarle el dolor con un analgésico tópico (gel o crema), como el ibuprofeno o el acetaminofén. Pero lo más seguro es que el dolor no tarde mucho en desaparecer.

Bienvenidos los nuevos dientes
No te asustes cuando veas que los dientes nuevos son más grandes, ya que es normal. Los dientes permanentes también suelen ser menos blancos que los de leche y tienen crestas más afiladas puesto que todavía no se han gastado.

Aunque no es muy común, existen casos en los que algunos dientes permanentes salen antes de que se caigan los de leche, creando dos hileras de dientecitos. Esta etapa es temporal y se conoce como los "dientes de tiburón".

Ahora que los dientes permanentes empiezan a salir, el cepillarse la dentadura es más importante que nunca. Seguramente tendrás que supervisar y ayudar a tu hijito hasta que tenga unos 8 años.

Se recomienda que uses una pequeña cantidad (del tamaño de un chícharo o guisante) de pasta dental. Algunos médicos aconsejan usar pasta de dientes sin flúor hasta que el niño pueda escupir, sobre todo si el agua de la llave ya contiene fluoruro.

Es recomendable que le compres a tu niño un cepillo de dientes nuevo cada dos o tres meses para reducir la proliferación de bacterias dañinas y también para mantener el cepillo en buen estado. Asegúrate de llevar a tu hijo al dentista dos veces al año.

La mayoría de los niños pierden sus últimos dientes de leche alrededor de los 12 años de edad.

COMO CONSEGUIR QUE TU HIJO/A SE CEPILLE LOS DIENTES


Al principio, puede que sea difícil. Sin embargo, la higiene dental no es algo que puedas — o debas — evitar por mucho tiempo. De hecho, a medida de que a tu hijo le salgan más dientes y coma más alimentos (incluidos los dulces) que puedan quedársele entre los dientes, un cepillado regular es cada vez más importante. 

Diferentes niños responden a diferentes tácticas, así que es posible que necesites experimentar. Considera los siguientes consejos: 

A los niños pequeños les encanta copiar casi todo lo que sus padres hacen, así que vale la pena asegurarse de que una de esas cosas sea cepillarse los dientes. Comienza por comprar cepillos de dientes del mismo color para él y para ti. Luego, siéntate con tu hijo en el piso del baño para que pueda ver lo que estás haciendo con el cepillo de dientes y trate de imitarlo. 

Usa un vaso para enjuagarte y un tazón o la bañera para escupir. Cada vez que tu niño ponga el cepillo en su boca, se ganará el derecho a escupir (¡la parte favorita de un niño durante este proceso!). 

Una vez que tu hijo esté dispuesto a meterse el cepillo de dientes en la boca, pasa al siguiente paso: déjalo que te meta tu cepillo de dientes en la tuya y te "cepille" los dientes mientras tú haces un trabajo minucioso en la suya. (No compartas cepillos de dientes, porque las bacterias que causan caries pueden transmitirse de tu boca a la suya.) 

Si este truco no funciona, no lo presiones. Como ya te habrás dado cuenta, no puedes forzar el cepillo de dientes en la boca de tu hijo sin hacerle daño, o al menos sin asustarlo. 

Otros trucos útiles: Deja a tu niño subirse a un taburete (contigo detrás de él por seguridad) de tal manera que pueda verse en el espejo del baño. Mientras mira el reflejo de los dos, señala y cuenta sus dientes y los tuyos. 

Después, toca cada diente con el cepillo de dientes "para darle su parte de la pasta de dientes". (No uses pasta de dientes con fluoruro por lo menos hasta que tu hijo tenga 2 años.) 

Usa la pasta de dientes para niños que más le gusta al tuyo (esto puede tener más que ver con los dibujitos que están en el tubo que con la pasta en sí). Ten cuidado de usar solamente una cantidad minúscula y guárdala en un lugar donde él no pueda alcanzarla. 

También puede ayudarte si nombras cada diente a medida de que lo cepillas, de tal modo que quede convencido de que ningún diente debe dejarse de lado. Esto halagará su sentido de la justicia y ayudará a mantener su boca abierta cuando el aburrimiento acecha. 

No asumas que el cepillado de dientes va a ser fácil y no esperes la perfección. Pocos niños cooperan regularmente con esta actividad. Es más, incluso si tu hijo se entusiasma con el cuidado dental y se cepilla sus dientes con gusto, le falta la destreza manual necesaria para hacer un trabajo minucioso. 

Iguala sus intentos de lavarse los dientes con una limpieza a fondo de los tuyos.


La Enfermedad Periodontal y la Diabetes

La Enfermedad Periodontal y la Diabetes



La Enfermedad Periodontal y la Diabetes 

La diabetes es una enfermedad en la cual el cuerpo no produce o no utiliza adecuadamente la insulina. La insulina es una hormona indispensable para convertir azúcar, almidones y otros alimentos en energía necesaria para la vida diaria. De los 20.8 millones de niños y adultos en los Estados Unidos que padecen de diabetes, cerca de un tercio de ellos ignoran que ellos tienen diabetes.1 Una investigación reciente ha sugerido que la periodontitis con frecuencia se asocia con la diabetes y puede ser considerada como una de la complicaciones crónicas de la enfermedad. Un estudio reciente que consistía de más de 200 individuos examinó la relación entre la diabetes y la periodontitis. Los resultados del estudio indican que los individuos con diabetes tenían un mayor nivel de periodontitis que los individuos que no padecían la enfermedad.2


La Enfermedad Periodontal y la Diabetes 

Los factores importantes a considerar al momento de la evaluación del estado periodontal y de la formulación de planes de tratamiento para los pacientes con diabetes, incluyen su grado de control metabólico, la duración de su enfermedad, la presencia de otras complicaciones a largo plazo de la diabetes, la presencia de factores de riesgo simultáneos y su nivel general de salud.
Se debe enfatizar la reducción de bacterias y la eliminación del biofilm, tanto por encima como por debajo de la línea de las encías. Esto puede lograrse con el curetaje y alisado radicular tradicional además de un excelente cuidado en casa. El tratamiento debe enfocarse en la prevención de la enfermedad periodontal y de la inflamación oral, que es esencial en controlar las complicaciones orales asociadas con diabetes. Y, porque sabemos que la exposición bacterial es un factor de riesgo para la gingivitis incluso entre pacientes diabéticos sanos, bien controlados, los pacientes deben ser animados a utilizar el hilo dental regularmente y a cepillarse dos veces al día con una crema dental que ofrezca protección antibacteriana.


La Enfermedad Periodontal y la Diabetes

sábado, 14 de junio de 2014

Deterioro de los Dientes por Causa del Biberón

DEFINICIÓN

El deterioro de los dientes por el biberón es un problema dental que puede destruir los dientes de un niño en los 2 primeros años.

CAUSAS

El deterioro de los dientes por el biberón se produce por exponer los dientes a líquidos que contienen azúcares durante períodos largos de tiempo. Entre estos líquidos están la leche, zumos, gelatina u otros líquidos azucarados.
El deterioro de los dientes ocurre también en niños que siguen mamando por períodos prolongados de tiempo (puede ocurrir, por ejemplo, si la madre se duerme mientras el bebé está mamando).
La placa de bacterias que hay sobre los dientes utiliza estos azúcares como fuente de energía para formar ácidos que atacan al esmalte del diente.

PREVENCIÓN

  • Nunca deje a su niño en la cama con un biberón.
  • Evite el uso prolongado de chupetes.
  • Después de cada comida, enjuague los dientes y encías del niño con una esponja limpia o gasa para quitar la placa.
  • Comience a utilizar seda dental entre los dientes de los niños en cuanto aparezcan los primeros dientes del bebe.
  • Entre las comidas, si su niño necesita otro entre horas, dele un biberón de agua fresca 
  • No llene el biberón de su niño de líquidos que tengan azúcar tales como ponches, gelatina o bebidas azucaradas.
  • Asegúrese de que su niño tome flúor de alguna forma, sobre todo si su agua no está fluorada.
  • Observe los dientes de su niño regularmente y comience las visitas al dentista cuando los dientes empiecen a salir.

QUÉ ES EL CÁNCER DEL LABIO Y LA CAVIDAD ORAL?


El cáncer del labio y la cavidad oral es una enfermedad en la cual se encuentran células cancerosas (malignas) en los tejidos del labio o de la boca. La cavidad oral incluye las dos terceras partes delanteras de la lengua, las encías superiores e inferiores, el recubrimiento interior de las mejillas y los labios (la mucosa bucal), el suelo de la boca debajo de la lengua, la parte superior ósea de la boca (el paladar duro) y el área pequeña situada detrás de las muelas del juicio (el trígono retromolar).
Los cánceres de la cabeza y el cuello se encuentran con mayor frecuencia en personas que tienen más de 45 años. El cáncer del labio es más común en los hombres que en las mujeres y tiene mayor probabilidad de desarrollarse en personas de piel clara que han estado muy expuestas al sol. El cáncer de la cavidad oral es más común en personas que mastican tabaco o fuman pipa.
Usted deberá acudir a un médico si tiene alguna protuberancia en el labio, la boca o las encías, una llaga que no sana en la boca, o si sangra o siente dolor en la boca. Otro signo de cáncer de la boca o de las encías es el que las dentaduras postizas dejen de sentar bien. A menudo el cáncer de la cavidad oral y del labio los encuentran los dentistas al examinar los dientes.
Si usted tiene síntomas, el médico le examinará la boca empleando un espejo y luces. El médico puede indicar que le hagan radiografías de la boca. Si se encuentra algún tejido anormal, el médico tendrá que cortar un pedazo y observarlo con el microscopio para determinar la presencia de células cancerosas. Este procedimiento se conoce como biopsia. A usted se le dará una sustancia que le dormirá esa parte de la boca por un rato (un anestésico local) para que no sienta dolor. El médico también palpará la garganta en busca de protuberancias.
Sus posibilidades de recuperación (pronóstico) dependerán de si el cáncer se encuentra en los labios o en la boca, de si se encuentra solamente en los labios o la boca o se ha diseminado a otros tejidos (la etapa del cáncer), y de su estado general de salud.

EXPLICACION DE LAS ETAPAS

Etapas del cáncer del labio y la cavidad oral

Una vez que se encuentre el cáncer del labio y la cavidad oral, se harán otras pruebas para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este proceso se conoce como clasificación por etapas. El médico necesita conocer la etapa de la enfermedad para planificar el tratamiento adecuado. Para el cáncer del labio y la cavidad oral se emplean las siguientes etapas:

Etapa I

El cáncer no mide más de 2 centímetros (cerca de 1 pulgada) y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos del área (los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas en forma de frijol que se encuentran en todo el cuerpo y cuya función es producir y almacenar células que combaten las infecciones).

Etapa II

El cáncer mide más de 2 centímetros, pero menos de 4 (menos de 2 pulgadas) y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos del área.

Etapa III

Se da una de estas situaciones: El cáncer mide más de 4 centímetros.
El cáncer tiene cualquier tamaño pero se ha diseminado solamente a un
ganglio linfático situado en el mismo lado del cuello que el cáncer. El
ganglio linfático que tiene cáncer no mide más de 3 centímetros (poco más de
una pulgada).

Etapa IV

Se podría dar cualquiera de las siguientes situaciones: El cáncer se ha diseminado a los tejidos situados alrededor del labio y de
la cavidad oral. Los ganglios linfáticos del área pueden o no tener cáncer.
El cáncer tiene cualquier tamaño y se ha diseminado a más de un ganglio
linfático en el mismo lado del cuello donde está el cáncer, a ganglios
linfáticos de uno o ambos lados del cuello, o a cualquier ganglio linfático
que mida más de 6 centímetros (más de 2 pulgadas).
El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Recurrente
Al hablar de enfermedad recurrente nos referimos a que el cáncer ha vuelto a aparecer (recurrido) después de haber sido tratado. Puede reaparecer en el labio y en la cavidad oral o en otra parte del cuerpo.

ASPECTOS GENERALES DE LAS OPCIONES DE TRATAMIENTO

Tratamiento del cáncer del labio y la cavidad oral

Existen tratamientos para todos los pacientes con cáncer del labio y la cavidad oral. Se emplean dos clases de tratamiento:
  • cirugía (la extracción del cáncer)
  • radioterapia (el uso de rayos X de dosis elevadas u otros rayos de alta energía para destruir las células cancerosas).
La quimioterapia (el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas) está siendo evaluada en pruebas clínicas.
La cirugía es un tratamiento común para el cáncer del labio y la cavidad oral. El médico puede extraer el cáncer y parte del tejido sano situado alrededor del mismo. También puede extraer los ganglios linfáticos del cuello (disección de ganglios linfáticos).
La radioterapia consiste en el uso de rayos X de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir tumores. La radiación puede provenir de una máquina situada fuera del cuerpo (radioterapia externa) o de la aplicación de materiales que producen radiación (radioisótopos) por medio de tubos delgados al área donde se encuentran las células cancerosas (radioterapia interna). Siusted deja de fumar antes de empezar la radioterapia, tendrá mayor probabilidad de sobrevivir más tiempo.
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Este tratamiento se puede administrar de forma oral o inyectarse en una vena o músculo. La quimioterapia se considera un tratamiento sistémico porque los medicamentos se introducen en el torrente sanguíneo, viajan a través del cuerpo y pueden destruir células cancerosas en todo el cuerpo.
Si su médico elimina todo el cáncer que puede verse en el momento de la operación, a usted se le puede administrar quimioterapia después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado. La quimioterapia administrada después de una operación a una persona que no tiene células de cáncer visibles se llama quimioterapia adyuvante, mientras que la que se administra antes de la operación para tratar de reducir el cáncer antes de extraerlo se llama quimioterapia neoadyuvante.
La hipertermia es un tratamiento nuevo que se está probando en ciertos pacientes. En ella se emplea una máquina especial que calienta el cuerpo durante un período determinado de tiempo con el fin de destruir las células cancerosas. Puesto que las células cancerosas suelen ser más sensibles al calor que las células normales, las primeras mueren y el tamaño del tumor se reduce.
Como los labios y la boca son necesarios para comer y conversar, usted puede necesitar ayuda especial para adaptarse a los efectos secundarios del cáncer y el tratamiento. El médico consultará con médicos de varias especialidades que pueden ayudar a determinar el mejor tratamiento para usted. El personal médico capacitado también puede ayudarle a recuperarse del tratamiento y a adaptarse a nuevas maneras de comer y de hablar. Usted quizás necesite cirugía plástica o ayuda para aprender a comer y a hablar si en la operación se le quita gran parte de los labios o de la boca.

Tratamiento por etapas

El tratamiento para el cáncer del labio y la cavidad oral dependerá de dónde se encuentra el cáncer, la etapa de la enfermedad, su edad y su salud en general.
Usted puede considerar el uso de algún tratamiento que se considera estándar en base a su eficacia en un número de pacientes en estudios anteriores, o podría optar por tomar parte en una prueba clínica. No todos los pacientes se curan con terapia estándar y algunos tratamientos estándar podrían tener más efectos secundarios de los deseados. Por estas razones, las pruebas clínicas están diseñadas para encontrar mejores maneras de tratar a los pacientes con cáncer y se basan en la información más actualizada. En muchas partes del país se están realizando pruebas clínicas para pacientes con cáncer del labio y la cavidad oral. Si usted desea más información, llame al Servicio de Información sobre el Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237); TTY 1-800-332-8615, en los Estados Unidos.

CANCER DEL LABIO Y DE LA CAVIDAD ORAL - ETAPA I

El tratamiento dependerá del lugar en el labio o en la boca donde se encuentre el cáncer.
Si el cáncer está en el labio, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes: 1. Cirugía.
2. Radioterapia.
Si el cáncer está en la lengua, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes: 1. Cirugía.
2. Cirugía seguida de radioterapia al cuello.
3. Radioterapia a la boca y el cuello.
Si el cáncer está en el recubrimiento interior de las mejillas y los labios (la mucosa bucal), su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes: 1. Cirugía.
2. Radioterapia.
Si el cáncer está en el suelo de la boca, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes: 1. Cirugía.
2. Radioterapia.
Si el cáncer está en las encías inferiores, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía.
2. Radioterapia.
Si el cáncer está en el área pequeña situada detrás de las muelas del juicio (el trígono retromolar), su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía para extraer parte de la mandíbula.
2. Radioterapia seguida (de ser necesario) por cirugía.
Si el cáncer está en las encías superiores o en la parte ósea superior de la boca (paladar duro), su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía.
2. Cirugía seguida de radioterapia.

CANCER DEL LABIO Y LA CAVIDAD ORAL - ETAPA II

El tratamiento dependerá del lugar de la boca o el labio donde esté el cáncer.
Si el cáncer está en el labio, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía.
2. Radioterapia externa y/o interna.
Si el cáncer se encuentra en la lengua, el tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Radioterapia.
2. Cirugía y radioterapia.
Si el cáncer está en el recubrimiento interior de las mejillas y los labios (la mucosa bucal), su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Radioterapia.
2. Cirugía.
3. Cirugía más radioterapia.
Si el cáncer está en el suelo de la boca, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía.
2. Radioterapia.
3. Cirugía seguida por radioterapia interna o externa.
Si el cáncer está en las encías inferiores, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía.
2. Radioterapia.
Si el cáncer está en el espacio pequeño situado detrás de las muelas del juicio (trígono retromolar), su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía para extraer parte de la mandíbula.
2. Radioterapia seguida (de ser necesario) por cirugía.
Si el cáncer está en las encías superiores o en la parte ósea superior de la boca (el paladar duro), su tratamiento probablemente consista en cirugía seguida de radioterapia.

CANCER DEL LABIO Y DE LA CAVIDAD ORAL - ETAPA III

El tratamiento dependerá del lugar de la boca o el labio donde esté el cáncer. Además de los tratamientos enumerados más adelante, usted probablemente recibirá radioterapia al cuello con o sin cirugía para extraer ganglios linfáticos del cuello (disección de ganglios linfáticos).
Si el cáncer está en el labio, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía para eliminar el cáncer, más radioterapia interna o externa.
2. Radioterapia.
3. Una prueba clínica de quimioterapia seguida de cirugía o radioterapia.
4. Una prueba clínica de cirugía seguida de quimioterapia.
5. Una prueba clínica de cirugía, radioterapia y quimioterapia.
6. Una prueba clínica de una nueva técnica de radioterapia (superfraccionada).
Si el cáncer está en la lengua, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Radioterapia de haz externo con o sin radioterapia interna.
2. Cirugía seguida de radioterapia.
Si el cáncer está en el recubrimiento interior de las mejillas y los labios (la mucosa bucal), su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía para eliminar el cáncer y el tejido situado a su alrededor.
2. Radioterapia.
3. Cirugía y radioterapia.
4. Una prueba clínica de quimioterapia seguida de cirugía o radioterapia.
5. Una prueba clínica de cirugía seguida de quimioterapia.
6. Una prueba clínica de cirugía, radioterapia y quimioterapia.
Si el cáncer está en el suelo de la boca, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía para extirpar el cáncer y los ganglios linfáticos del cuello. También puede extraerse parte de la mandíbula si fuera necesario.
2. Terapia de haz externo con o sin radioterapia interna.
3. Una prueba clínica de quimioterapia seguida de cirugía o radioterapia.
4. Una prueba clínica de radioterapia fraccionada (en dosis más pequeñas).
Si el cáncer está en las encías inferiores, su tratamiento probablemente consista en radioterapia aplicada antes o después de la cirugía para eliminar el cáncer.
Si el cáncer está en el espacio pequeño situado detrás de las muelas del juicio (el trígono retromolar), su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía seguida de radioterapia.
2. Una prueba clínica de quimioterapia seguida de cirugía o radioterapia.
3. Una prueba clínica de cirugía seguida de quimioterapia.
4. Una prueba clínica de radioterapia fraccionada (en dosis más pequeñas)
Si el cáncer está en las encías superiores o en la parte ósea superior de la boca (el paladar duro), su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Radioterapia.
2. Cirugía más radioterapia.
Para todos los tipos de cáncer del labio y la cavidad oral en etapa III, se está evaluando en pruebas clínicas la quimioterapia combinada con radioterapia.

CANCER DEL LABIO Y DE LA CAVIDAD ORAL - ETAPA IV

El tratamiento dependerá del lugar del labio o de la boca donde esté el cáncer. Además de los tratamientos enumerados más adelante, usted probablemente recibirá radioterapia al cuello con o sin cirugía para extraer ganglios linfáticos del cuello (disección de ganglios linfáticos).
Si el cáncer está en el labio, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía para eliminar el cáncer más radioterapia interna o externa.
2. Una prueba clínica de radioterapia.
3. Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
4. Una prueba clínica de radioterapia fraccionada (en dosis más pequeñas).
Si el cáncer está en la lengua, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía para extraer la lengua y la laringe seguida de radioterapia.
2. Radioterapia para aliviar los síntomas.
3. Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
4. Una prueba clínica de radioterapia fraccionada (en dosis más pequeñas).
Si el cáncer está en el recubrimiento interior de las mejillas y los labios (la mucosa bucal), su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía para eliminar el cáncer y el tejido situado a su alrededor.
2. Radioterapia.
3. Cirugía más radioterapia.
4. Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
5. Una prueba clínica de radioterapia fraccionada (en dosis más pequeñas).
Si el cáncer está en el suelo de la boca, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía para eliminar el cáncer seguida de radioterapia.
2. Radioterapia seguida de cirugía.
3. Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
4. Una prueba clínica de radioterapia fraccionada (en dosis más pequeñas).
Si el cáncer está en las encías inferiores, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía, radioterapia o ambos.
2. Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
3. Una prueba clínica de radioterapia fraccionada (en dosis más pequeñas).
Si el cáncer está en el espacio pequeño situado detrás de las muelas del juicio (el trígono retromolar), su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía seguida de radioterapia.
2. Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
3. Una prueba clínica de radioterapia fraccionada (en dosis más pequeñas).
Si el cáncer está en la parte superior de las encías o en la parte ósea superior de la boca, su tratamiento podría consistir en uno de los siguientes:
1. Cirugía más radioterapia.
2. Una prueba clínica de quimioterapia combinada con radioterapia.
3. Una prueba clínica de radioterapia fraccionada (en dosis más pequeñas).

CANCER DEL LABIO Y DE LA CAVIDAD ORAL - RECURRENTE

Su tratamiento dependerá del tipo de tratamiento recibido anteriormente. Si el cáncer reaparece después de un tratamiento de radioterapia, usted quizás sea sometido a cirugía. Si usted ya se sometió a cirugía, tal vez sea sometido a una nueva operación, un tratamiento con radiaciones o a ambos. Usted quizás deba considerar el participar en una prueba clínica con nuevos fármacos quimioterapéuticos, quimioterapia más radioterapia adicional o hipertermia.